miércoles, julio 21, 2010

Carlos me guía: primer contacto

Me compré un auto importado. Primer nivel, caja automática, reproductor de mp5, wi fi, todo. Me mudé a una casa grande, zona norte, linda, pagué cash. Si no tengo el mar tengo el río, le dije a la gorda. Y la gorda entendió. Es una ídola. Por eso le di el gusto con el coche. Por eso y porque a mis 72 pirulos subirme a un colectivo es una locura y si me rompo la cadera en menos de un año estoy en un jonca. No es joda. Lo que tampoco es joda es esta angustia que tengo adentro. Esta sensación de querer mandar todo al carajo, de perder, de, como dice Carlos, no bancarme estar bien y buscar el castigo. Carlos es astrólogo, numerólogo, dice que ve el futuro pero no le creo. Nos conocimos en una fiesta de Calendario Maya. Yo, obviamente, llegué por error. Lulú estaba engripada y decidió quedarse en casa, yo salí con Juli al cine. Avatar 3d. Hicimos cola 2 horas y media y al final no había entradas. El petiso se puso a llorar, me partió el alma. Le pasé un billete de 50 a la piba por debajo del mostrador. Ella lo agarró y me hizo un gesto. Al Juli lo dejé comiendo Pop Corn y me mandé para la parte de atrás. La piba divina, Laura se llamaba, me dio dos entradas y un besito en la comisura. En un momento pensé que me la cogía, pero después me di cuenta que nada que ver. Cuando volví agitando las entradas el Juli no estaba. Pegué un grito que se escuchó en todo el lugar y me lancé como una furia a buscarlo. Se me tiraron dos negros de seguridad y me los comí crudos. A papá mono, no. Un escándalo. Cuando me quiero dar cuenta armé un papelonazo. ¿Qué pasa abuelo? Me dice Juli saliendo del baño. Le pego un sopapo para no pegármelo a mí y le digo que Avatar para la próxima. Laura me mira desde el mostrador y la pierdo para siempre. Llevo a Juli a lo de mi hija y cuando me pregunta que pasó le invento una historia que el nene desmiente categóricamente. Tiene 11 años, se las sabe todas. Bajoneado camino 5 cuadras y me llega un sms: Fiesta en casa. No conozco la dirección pero no hay mucho que pensar. Una buena fiesta me puede subir 3 points. Me subo al primer taxi que pasa y cuando le digo la dirección, al tipo le brillan los ojitos. No es para menos, la fiesta es en Palomar y el relojito marca 45 pe. Me quiero matar. En la billetera tengo 20 pesos, un descuento en Grants del 99 y las entradas de Avatar ¿Las querés? le pregunto casi humillándolo ¡Y vos sabés que el tipo ni se da por aludido y hasta se emociona!
La fiesta rara. Una quinta de 50 hectáreas medio abandonada pero alegre. Me doy cuenta que no estaba invitado porque cuando llego, el dueño de casa me mira con cara de culo. Pero bien, el tipo tranqui, túnica naranja, flores en el lope. Si nos conocíamos 40 años antes le pegaba un tiro de frente manteca, pero hoy me la banco. Zen. Me saco los zapatos, me saco la remera y me tiro en el pasto. Pocas minas, música bajita. Una flaquita poca teta baila al lado de una pileta y me mira. Debato 5,10 minutos si me la quiero coger o no. Decido que no y al toque se sienta Carlos al lado mío. ¿Gustás? Me dice mientras me extiende un vaso con jugo. Tiene jengibre, es bárbaro, insiste. Le digo que si de cortesía y me termina gustado. Buena onda, le digo levantando un pulgar y el tipo se ríe. No pretendas ser lo que no sos, sé lo que sos, sé vos. Me lo dice sin vueltas, mirándome a los ojos y por instinto le pego un manotazo y lo tiro a la pileta. Sobre la marcha me doy cuenta que fui un animal y me tiro atrás de él. El agua está divina, tibia. Le pido perdón a Carlos pero no puedo evitar hacerle sapito y echarle agua en los ojos. El se ríe, no lo entiendo pero me contagia su buena onda. Me cuenta de su vida y nos sentimos amigos. Le cuento de mi casa nueva, de Lulú, del éxito y de la familia. Me dice de encontrarnos en la semana, que tiene respuestas pero que esa noche no. Quiero coger, me dice. Y lo entiendo. Le señalo a poca teta y me levanta el pulgar. Buena onda. Se ríe, sale del agua y encara derecho. Le pregunto cómo contactarlo y me dice que él me contacta a mí. Yo salgo del agua, me seco con una manta y vuelvo a casa. Caminando.


BOLUDO: la previa te la hago divina, te juego un novio sensacional. Después mano a mano, con las cartas sobre la mesa, me bajo sin preambulos como un cagón to-tal.

9 comentarios:

Mamerto Tetto dijo...

Pensé que estabas muerto. De hecho llamé a tu casa y me atendió la sierva paraguaya: el capi murió. Me alegré por mí, pero más por vos. Y de pronto esto.

Lamento mucho que estes vivo, pero me la banco porque el texto me encantó. Sos un genio, cuando te vea te meto bala.

tqm.
M.T.

Oscar Grillo dijo...

Que vida!.....Che, a ella, en las canciones, no la doblaba Lata Mangeshkar?

Diego A. Parés dijo...

Es increible como un segundo después de cada derrota volves a la carga, es casi paralelo, te caes y te levantas al mismo tiempo. O tenes mucha conciencia de vos mismo o sos un reverendo pelotudo. ¡Estás bailando en la mierda, hijo de puta!

Anónimo dijo...

coincido con pares aca presente, cada relato es una marcha y contramarcha emocional.

salud capitan!

un fiel seguidor
patricio

Oscar Grillo dijo...

En que termino Bornell?

CAPITAN BAKER dijo...

SIEMPRE PENSÁS QUE ESTOY MUERTO Y YO YA NO PIENSO EN VOS.

CUANDO APARECES ME ROMPES TODO.

SOS MIMOSO PERO VENENOSO.

TE REQUETE QUIERO Y TEMO.

CB.

CAPITAN BAKER dijo...

ELLA CANTABA PARA RAVI SHANKAR.

RESPIRABA RE BIEN Y HACIA YOGA EN LO DE INDRA DEBI.

VOS EN QUE ANDAS?

CAPITAN BAKER dijo...

ES MI ESTILO, EL TUYO.
LA CACA Y LA GLORIA.

A GA RRA LA.

CAPITAN BAKER dijo...

MURIÓ.